CAMARA DE DIPUTADOS DESPACHÓ AL SENADO PROYECTO QUE DEFINE RESTRICCIONES PARA ZONAS DECLARADAS  SATURADAS O LATENTES.

CAMARA DE DIPUTADOS DESPACHÓ AL SENADO PROYECTO QUE DEFINE RESTRICCIONES PARA ZONAS DECLARADAS SATURADAS O LATENTES.

“Lo que acabamos de lograr es que en el intertanto de que se declara una zona saturada o latente, y se pone en marcha el plan de descontaminación, no pueden entrar proyectos contaminantes que aporten más del 1% de ese compuesto que originó la zona saturada y latencia”, comentó el diputado ecologista Félix González tras la aprobación del proyecto que modifica la Ley de Bases Generales del Medio Ambiente, con el objeto de establecer restricciones a la tramitación de proyectos en zonas declaradas latentes o saturadas.

La iniciativa, aprobada y despachada ahora a segundo trámite al Senado, fue objeto de un importante cambio respecto de la propuesta planteada por los autores y por la Comisión de Medioambiente que la abordó en dos ocasiones.

La propuesta, conforme al texto planteado por la citada Comisión, determinaba que en zonas declaradas como latentes o saturadas por contaminación, mientras que no se dicten los respectivos planes de prevención y/o descontaminación, los proyectos nuevos y ampliaciones de proyectos existentes que ingresen al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental deberán cumplir las siguientes condiciones:

  1. a) Tratándose de zonas saturadas, compensar sus emisiones totales anuales en 120%, si estas representan un aporte superior al 5% de los contaminantes, o sus precursores, considerados en la declaración de zona.
  2. b) Tratándose de zonas latentes, compensar sus emisiones totales anuales en el 100%, si estas emisiones representan un aporte superior al 5% de los contaminantes, o sus precursores, considerados en la declaración de zona.

A seguir, se especificaba que será declarado inadmisible cualquier proyecto que no cumpla con las condiciones exigidas por esta ley. Luego, se agregaba que solo podrá ser presentado dicho proyecto después de seis meses de declarada su inadmisibilidad.

Pero esta visión compensatoria fue remarcadamente refutada en las dos sesiones   por la oposición que, por medio de carteles y sentidos discursos, que incluso llegaron a las lágrimas, llamó a poner fin a las llamadas “zonas de sacrificio” y a limitar la instalación de nuevos proyectos en dichas áreas del país.

En este contexto, se presentó una indicación que durante el trámite en la Comisión de Medioambiente no alcanzó el quórum necesario de aprobación. En dicha oportunidad, el oficialismo no dio su respaldo al cambio; después tampoco. Sin embargo, las mayorías favorecieron a la oposición y la modificación fue ratificada por la Sala por 60 votos a favor, 36 en contra y diez abstenciones.

“Esto ha sido resistido por la industria, y ha sido resistido por el Gobierno y los parlamentarios de derecha. Ellos querían un proyecto en donde simplemente siguieran entrando proyectos contaminantes, y que entregaran algunas compensaciones en otras emisiones”, explicaba el parlamentario ecologista.

En concreto, el nuevo texto mantuvo el encabezado del artículo único, pero reemplazó el resto de las normas permanentes. En primer lugar, se estableció que todo proyecto requerirá de la elaboración de un Estudio de Impacto Ambiental.

Luego, se determinó que los proyectos que generen emisiones que representen un aporte superior al 1% de los contaminantes (en consideración a la norma ambiental establecida y a la declaración de zona correspondiente), así como aquellos que generen energía a base de combustibles fósiles, no podrán ser admitidos a tramitación.

Finalmente, se definió que los organismos del Estado a cargo de la evaluación y coordinación de los procesos de evaluación de impacto ambiental deberán promover medidas y propuestas dirigidas a prevenir el detrimento de la calidad del aire.

Esta última norma fue particularmente criticada por el oficialismo y motivó su solicitud de votación de admisibilidad, la cual solo vino a ratificar el criterio ya definido por la Mesa, por 59 votos a favor, 43 en contra y tres abstenciones. Pese a lo anterior, igualmente se anunció la reserva de constitucionalidad sobre el punto.

“Lo que acabamos de hacer es lo mínimo que podemos darle a todas las personas que viven en zonas de sacrificio: al menos una señal de que esperamos que no haya más contaminación”, concluyó  Félix González.