HAY QUE ROMPER LA RUTINA

HAY QUE ROMPER LA RUTINA

Hasta ahora, de acuerdo a información de la Seremi del Medio Ambiente, en la región Metropolitana se han constatado 29 alertas y cinco preemergencias en lo que va de 2018, números que en 2017 fueron 25 y dos respectivamente.

En ese contexto y según lo informado por El Mercurio, los episodios críticos en la zona ya superan en 26% a todos los del año pasado.

Respecto a las preemergencias en la capital, si el año pasado fueron dos, hasta este martes se registraron cinco. A pesar de los aumentos, no se han registrado emergencias ambientales.

El citado diario aclaró que en total los episodios críticos aumentaron de 27 a 34, lo que se ve reflejado en el 26% de alza antes mencionada.

En tanto, 30 episodios críticos lleva hasta la fecha la ciudad de Osorno por mala calidad del aire. El lunes se decretó la emergencia número 17 y a ello se suman las 13 pre emergencias que se han registrado hasta la fecha.

Claramente las críticas apuntan hacia el Plan de Descontaminación Atmosférica de Osorno, que ha demostrado ser ineficiente y atrasado en su implementación, así como las medidas que se impulsan.

En Coyhaique, capital de la región de Aysén, un estudio desarrollado por investigador del Departamento de Geofísica de la Universidad de Chile y socio de la firma Meteodata, Rainer Schmitz, confirma que esa ciudad mantiene los más altos registros de mala calidad del aire en sus promedios diarios, como también sus puntos más altos; pero además menciona otra realidad: los habitantes le bajan el perfil al problema porque no tienen recursos económicos para invertir en energías más limpias y eficientes.

Estamos en uno de los peores años de polución del aire; bajas temperaturas, baja cantidad de lluvias, y mucho consumo de leña como combustible que se utiliza por inercia como hace 50 o más años, cuando el fenómeno no era tan agudo.

Nos acostumbramos a respirar porquería, a echarle la culpa a la falta de lluvia y no a nuestras acciones contaminantes. Apuntamos a otras responsabilidades y hacemos oídos sordos o cerramos los ojos cuando nuestros familiares deben concurrir a los centros asistenciales y esperar horas porque están saturados.

Hemos convertido las emergencias y pre-emergencias en actos rutinarios a los cuales no tomamos en cuenta, porque todos somos responsables de la situación.

El Partido Ecologista Verde llama tanto a exigir el derecho de vivir en un ambiente libre de contaminación, como a exigir el deber de no contaminar y ser amigable ambientalmente.

La responsabilidad ambiental recae tanto en los individuos, como en las empresas, países y en la especie humana en su conjunto.

Hay que romper la rutina…

SÚMATE AL BUEN VIVIR!