Declaración pública en apoyo a las tomas feministas en universidades de Chile

Como mujeres del Partido Ecologista Verde, defensoras de la biodiversidad de la naturaleza y la diversidad de los seres humanos, y conscientes de la forma en que el sistema político, económico y sociocultural ha fomentado hasta el día de hoy la discriminación y la violencia en todas sus formas, donde las mujeres somos principalmente afectadas, manifestamos abiertamente nuestro completo apoyo a las tomas feministas de las universidades chilenas.

Estamos convencidas de que el actual modelo patriarcal, motor de nuestro sistema político, económico y social ha sometido a nuestros pueblos, al planeta y a las mujeres del mundo a vivir en forma desigual bajo injusticias sociales, culturales y ecológicas, limitando el desarrollo de un pensamiento integral entre hombres y mujeres.

En este escenario, reivindicamos el ecofeminismo, como nuestra bandera de lucha, desde donde visualizamos la subordinación de las mujeres y la explotación de la naturaleza como dos caras de una misma moneda. Desde esta mirada denunciamos cómo la protección de todos los seres vivos y los límites ecológicos quedan fuera de las preocupaciones de la economía y del desarrollo.

Como mujeres ecologistas, nos fortalecemos para decir alto a la destrucción de nuestro planeta producto de la miopía de la actual política y donde el cambio climático se presenta con consecuencias insospechadas. Retomamos los lazos con nuestra madre, la “pachamama”, fuente de toda sabiduría para actuar unidas en la protección de nuestros derechos y de la tierra en todas sus formas.

Estamos decididas a dejar atrás el actual modelo predominante donde se anula a la mujer en su participación de la construcción social, esperando que sea pasiva en la estructura patriarcal. Un modelo que nos obliga a insertarnos en una sociedad controlada por hombres blancos heterosexuales, que han construido durante miles de años la realidad en la que vivimos hoy en día  y que ha arrasado con nuestro planeta, manteniéndolo en un estado de extrema fragilidad.

En este contexto, estudiantes y mujeres que habitan en este país, apoyadas por hombres conscientes, han demostrado enérgicamente que no aceptarán más este trato y estructura social donde somos recluidas y sometidas a violencia verbal, física, emocional y social en la vida cotidiana, en la aulas, en los trabajos, en las calles y en todos los espacios donde interactuamos los seres humanos. Exigimos  leyes claras que sancionen y castiguen de forma explícita las acciones y expresiones que afectan la dignidad de cualquier mujer que habite en este país, independientemente de su origen y condición económica.

Nos sumamos a las miles de mujeres que han luchado durante siglos para erradicar este modelo jerárquico patriarcal y hacemos un llamado a las autoridades en los distintos espacios de la sociedad a implementar e impulsar nuevas maneras de relacionarnos erradicando la violencia en todas sus formas. Estamos convencidas de que un real avance en las demandas de las mujeres solo podrán darse en un contexto de cambio de concepción del modelo de desarrollo, en una sociedad centrada en los preceptos del Buen Vivir, una sociedad ecológica, donde la igualdad y la diversidad sean la esencia de esta nueva forma de relacionarnos.