Fuera los Seconds – El sinceramiento de Eyzaguirre

Leo

Por: Leonardo Gutiérrez. Comuniador social y Consejero Nacional de Los Lagos

Carl von Clausewitz acuñó la famosa frase que «La guerra es la continuación de la política por otros medios», y estamos viviendo momentos en que la política se comporta intransigente y violenta. Es violento el desencuentro entre la ciudadanía y la clase política que semana a semana se expresa en encuestas donde queda claro que éstos últimos simplemente se representan a ellos mismos.

Menos violenta que la guerra es el boxeo. Se parece más a la política. Como un arte del ataque y la defensa, buscar al adversario para superarlo procurando recibir la menor cantidad golpes posibles y en cambio meter bien las manos en cuanto el rival permita un espacio; ese equilibrio es la esencia del deporte básico entre las artes marciales, ataque y defensa con las manos, la guardia, cuidar cara y torso, atacar arriesgando, precavido en defender, avanzar, retroceder, respetar las reglas, luchar limpio.

Pero este fin de semana hemos visto a un boxeador hacerse un ovillo en el ring y bajar la guardia. No atacó, mostró y reconoció sus errores, expuso su indefensión ante su adversario y el público, sabiendo que el combate está perdido y que simplemente hay que dejar que pase el tiempo, y terminar la pelea al menos de pié y no por knock-out. De consuelo obtendrá algunos aplausos , se echará el dinero convenido al bolsillo y se preparará mejor para otra pelea, o buscará contendores menos poderosos.

Eso sucedió con el Ministro Secretario General de la Presidencia, Nicolás Eyzaguirre en la entrevista otorgada a “El Mercurio”: “Estábamos en una vorágine de reformas que no íbamos a ser capaces ni de diseñar ni de tramitar sin excesivos conflictos”, se sinceró, demostrando que hasta allí llegó el combate . Ya el público no lo apoyaba, el coach se desentendía, y las apuestas a favor descendieron al mínimo.

No hubo cambio de estrategia, simplemente convertirse en una bola para no recibir más golpes, resguardar la poca integridad que resta, y lograr compasión para que el adversario pegue menos fuerte, porque ya se tiró la toalla.

(Al) Hacer muchas reformas de manera simultáneas, se tiende a tropezar con los factores que permiten llevar buenas políticas públicas. Porque no alcanzas a diseñarlas bien técnicamente, o porque no calculas la cantidad de enemigos que te vas a ganar al mover los flancos”, dijo Eyzaguirre. Y todos sus partidarios aplaudieron – de capitán a paje-, y justificaron su forma de darle fin a la lucha.

Pero para el público, a aquel que se le prometió la pelea del siglo, simplemente confirma que lo engañaron una vez más, y sumarán más personas que consideran que en el box crece un aroma de descomposición.