COMUNICADO PUBLICO FRENTE A LA CONSULTA CONVOCADA POR EL MUNICIPIO OSORNINO

En estos días, la Ilustre Municipalidad de Osorno nos atemoriza con una publicidad en radio y otros medios señalando que : “Al noveno año del plan se prohibirá el uso de cocinas a leña en el radio urbano de Osorno”, en el marco de una consulta o encuesta que no tiene poder alguno y constituye un cero aporte a la descontaminación de la ciudad.

Sorprende que mientras el año pasado la OMS llamó a la creación de una plataforma mundial sobre la calidad del aire y la salud que permita generar mejores datos sobre las enfermedades relacionadas con la contaminación atmosférica y un apoyo más robusto para los países y ciudades mediante orientaciones, información y datos que demuestren los beneficios para la salud derivados de intervenciones fundamentales, a nivel local las autoridades marchan a contrapelo de las tendencias sanitarias planetarias.

De acuerdo al mismo informe, una de cada ocho muertes en el mundo ocurre por  causa del aire contaminado, conclusión que además duplica las estimaciones anteriores y confirma que la contaminación atmosférica constituye el riesgo ambiental para la salud más importante en el mundo.

De esta manera, un 40 por ciento de las muertes ocurren por cardiopatía isquémica; otro 40 por ciento por accidentes cerebrovasculares; el 11 por ciento por neumopatía obstructiva crónica; un 6 por ciento debido a cáncer de pulmón; y el 3 por ciento por infección aguda de las vías respiratorias inferiores en los niños.

Actualmente,  10 millones de chilenos  viven los efectos tóxicos del material particulado fino y hay que plantear medidas concretas y explicitar los recursos que involucran en fiscalización e implementación de medidas pertinentes. Por ello, Osorno – declarada hace tiempo Zona Saturada-, forma parte de los 14 planes de descontaminación que el Gobierno busca implementar en el período 2014-2018.

El anteproyecto de plan propuesto por el gobierno es limitado e insuficiente, pero representa una decisión política para enfrentar un problema que requerirá en el futuro de medidas más duras para disminuir la contaminación, y para llegar a estándares que normalicen la emisión de material particulado y hagan innecesarias las alertas ambientales y restricciones en invierno. Es decir, garantizar la calidad de vida y la sustentabilidad ambiental.

Pero lo medular es que la consulta del municipio para el domingo 12 de abril no tiene poder vinculante y, tampoco es el alcalde quien tiene poder de decisión si se aplican o no medidas restrictivas al uso de leña u otros combustibles. Es el Ministerio de Salud el que vigila las condiciones de salud pública, y quienes en situaciones de amenazas de emergencias que impliquen riesgos para la salud o la vida de los ciudadanos,  proponen o aplican medidas de control.

Además, los decretos regulan precisamente que los servicios públicos y demás organismos de la Administración del Estado, en el ámbito de sus respectivas competencias, y otras entidades públicas o privadas, deben proporcionar la colaboración y ejecutar las acciones que les sean requeridas por las Secretarias Regionales Ministeriales de Salud , para el cumplimiento de las facultades extraordinarias que se han dispuesto  y las demás acciones que dichas autoridades estimen necesarias para enfrentar esa emergencia. Ello significa que el Municipio se debe subordinar a las medidas sanitarias cuando corresponda, y no situarse por sobre ellas.

El propio Plan propuesto por el Ministerio, indica que los beneficios en salud asociados a las distintas medidas propuestas, implican el 87% de los beneficios del plan, y tienen un beneficio social neto económico varias veces superior a los costos de su ejecución. Ello significa salvar muchas vidas en riesgo de muerte prematura por problemas respiratorios, o fallecimientos de muerte por enfermedades cardiovasculares en personas mayores de 65 años o lactantes, sin contar con los costos médicos en el tratamiento de esas enfermedades y sus efectos en la productividad económica.

En resumen, preguntar “¿Está de acuerdo en el plan de descontaminación propuesto por el gobierno para la ciudad de Osorno?”, es una propuesta engañosa que no va al fondo del problema, que es asegurar la salud de la población. El municipio nada propone al respecto.

Lamentamos que el Municipio gaste recursos en una campaña inútil de publicidad en radio, pendones, uso de recintos educacionales, repartición de volantes y otros, y no destine esos esfuerzos en potenciar la descontaminación de una ciudad que, en pocas semanas más, se verá nuevamente congestionada por episodios de alta concentración de material particulado en suspensión. Pero, los osorninos sabemos que la eficiencia energética no es precisamente la bandera del municipio, cuando hemos observado que permanecen por largas semanas encendidas luces de adorno navideño en distintos puntos de la ciudad.

Por estas razones, llamamos a los habitantes del Osorno urbano (sólo a ellos les afectan las medidas), a no participar de una consulta inútil.

Llamamos sí, a mejorar un Plan que es insuficiente, a estar atentos y ser creativos en las soluciones de un problema  que depende de todos, donde la participación debe ser permanente, y no limitada a formalidades administrativas para aplicar determinadas políticas públicas de las autoridades de turno. La calidad del aire, el calentamiento global, el agua, la alimentación y la salud pública, entre otros temas, deben ser las banderas de una  futura administración municipal, porque la actual no ha dado el ancho.

PARTIDO ECOLOGISTA VERDE, Comunal Osorno, 99668683