Apicultura; ¿actividad anticuada y no compatible con nuestro método de Agricultura moderno?

“Si no hay abejas, no habrá polinización, no habrá plantas ni habrá hombres”. Albert Einstein

En abril de cada año, los huertos de Perales de Sichuan en el sur de China, son la sede de uno de los eventos mas extraños de la agricultura mundial, miles de residentes rurales acarrean escaleras artesanales y plumeros para iniciar un desafío de tamaño olímpico, de sacudir cada capullo de Pera a mano, trabajo esencial de “polinizadores humanos”.

Bienvenidos a un mundo sin abejas, en el cual la mayor parte de los cultivos deben ser polinizados manualmente. Cao Xing Yuan, campesino Chino que cultiva perales entrevistado en este documental “El silencio de las Abejas”, sabe lo difícil que es la polinización manual. Las abejas de su zona fueron eliminadas por los plaguicidas hace 20 años. Desde entonces el y sus vecinos han tenido que sacar el polen de los perales, secarlo a mano y espolvorearlo cuidadosamente en cada capullo de pera; tarea lenta y trabajosa y mucho menos eficiente que la de las abejas melíferas cuyas colonias pueden visitar hasta tres millones de capullos al día.

En el Seminario Internacional Plaguicidas o Apicultura?? Realizado el 24-25 de Octubre 2008 En Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires. organizado por: Red de Acción en Plaguicidas y sus alternativas para América Latina (RAP-AL); Asociación de Productores Apícolas de Argentina (APARA); Centro de estudios para el desarrollo rural (CEDERU); Centro de estudios sobre tecnologías apropiadas (CETAAR); y la Cátedra de Sociología y Extensión de la Facultad de Agronomía de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires (UBA).

Testimonios expuestos

El Productor Brasilero Ylio Schiefferdecker afirmo “la Apicultura y el uso de plaguicidas son incompatibles, los plaguicidas matan a las abejas y los productores no pueden obtener miel debiendo abandonar la actividad y los campos” afirmo que debido a aplicaciones en campos vecinos de Clomazone, Fipronil y Glifosato, perdió 24 de sus 52 colmenas. Expreso que esta situación genera un sentimiento de impotencia al igual que la falta de recursos e instrumentos para comprobar el impacto de los plaguicidas en las abejas.

Richard Leiva productor Chileno afirmo que se ha observado “un incremento de las enfermedades de las abejas y niveles de contaminación de los productos apícolas; déficit de regulación de la actividad, pocos mercados, pocos clientes, pocos productos, deterioro en cantidad y calidad de los vegetales que alimentan a las abejas”.

Daniel Lendaro productor Argentino, relato que debido a las fumigaciones en cultivos de Soya y Arándanos próximos al predio donde tenía sus colmenas, sus abejas se murieron. Esto le significo una perdida económica de la cual no se pudo recuperar “En la actualidad soy un apicultor aficionado, ya no es mi actividad principal”

Ariel Arrambide y Amaro Ferrari, productores Uruguayos, afirmaron que la situación es compleja; por el aumento de los monocultivos, el uso masivo de Agroquímicos, cambios climáticos y problemas sanitarios.

Se realizo una mesa redonda sobre el impacto de los Plaguicidas en la Apicultura dando a conocer la visión de especialistas de diversos países del Cono Sur. Hebe Gonzalez de Alter Vida (Paraguay); Maria Elena Rozas de Alianza por una mejor calidad de vida (RAP-AL, Chile); Maria Carcamo RAPALUY (Uruguay); Jaime Weber del Centro de apoyo al pequeño Agricultor (CAPA Brazil).

Maria Carcamo señalo “En Uruguay la producción de miel esta disminuyendo. Se estima que la producción 2007/2008 alcanzara apenas el 40% de los niveles tradicionales. El modelo de producción que nos vemos enfrentados es excluyente. En nuestros campos los pequeños productores están siendo reemplazados por compañías agrícolas que hacen uso masivo de Agrotóxicos convirtiendo estos campos en desiertos para las abejas. Se ocupan tierras con Monocultivos que antes estaban dedicados a otros cultivos como praderas, y se desplazan cultivos para alimentos. La Apicultura exige un modelo diversificado. Algunos agrotóxicos son contaminantes directos para las abejas y otros las afectan por contaminar el ambiente que les rodea”

Luis Lobera de Paraguay afirmo “En el 2005 productores de Camendeyu denunciaron la muerte de abejas a causa de fumigaciones, lo mismo han denunciado numerosas comunidades Indígenas” agrego que: “la muerte de las abejas puede ser provocada porque las alcanza el plaguicida en el monte, o porque llevan sustancias toxicas a la colmena en el néctar, en el Polen o en su cuerpo”.

 

Un mundo sin Abejas

La extensión de la producción industrial aumento el uso de plaguicidas. La perdida de hábitat acarreo una disminución del rol de las poblaciones de insectos silvestres que ahora representan solo el 15% de la Polinización global de cultivos. Consecuentemente, los agricultores comenzaron a depender de las abejas melíferas para polinizar sus campos. Hoy estos Insectos son responsables de polinizar ¾ partes de los cultivos alimentarios mas importantes del mundo, están sobreexplotadas, afectadas por parásitos, expuestos a plaguicidas y mal adaptadas a condiciones modernas. Globalmente las abejas y apicultura están en crisis debido al colapso de las colonias.

Los Apicultores de EEUU perdieron el 35% de sus colonias el último invierno y el 30% el invierno anterior. En los peores casos hubo pérdidas de un 90% hacia fines del 2006. Ha habido mortandad masiva de abejas en Canadá, Brasil, India, China y Europa Occidental. En Francia se informo de tasas de mortalidad de más del 60%, mientras el ministerio de Agricultura del Reino Unido ha advertido que las colonias de abejas podrían desaparecer en una década. El consejo de Investigación de EEUU fija su desaparición en 2035.

Los autores del Libro “Un mundo sin Abejas” afirman que la desaparición de las abejas puede ser un problema mas grave que el cambio climático. Ellas son las responsables de buenas cosechas de muchos cultivos comerciales líderes en todo el mundo, que sin abejas no podrían polinizarse.

La investigadora Alexandra Klein, Agroecologa de la Universidad de Gottingen, Alemania. Encontró que ¾ partes de los 115 cultivos alimentarios mas importantes necesitan polinización biológica. Esto representa US $1 Trillón de los US $3 trillones de venta anual de producción agrícola mundial, y aporta 35% de las calorías consumidas por la humanidad total.

Con la enorme disminución de abejas la Polinización se ha convertido en un gran negocio, especialmente en USA, donde quedan menos polinizadores silvestres que en Europa. Los costos de polinización (por colmena US $ 160-180) representan un 20% del presupuesto anual de productores de almendra en California, mas que el fertilizante, agua o mano de obra.

La Industrialización de la polinización da enormes ganancias, pero ha traído una sobrecarga de trabajo para las colonias, esto ha resultado en intervención artificial. Los apicultores de EEUU les suministran proteínas y suplementos energéticos o feromonas sintéticas para aumentar la búsqueda de alimentos.

Debido a esta Industrialización de la Polinización se ha observado también una notable disminución de variedades  de abejas melíferas locales. Los Apicultores optan por el mismo tipo de abeja: mansa, trabajadora y buena para vivir en colmenas hechas por el hombre. Así, dos especies que reúnen estas características Apis melífera ligústica de Italia y Apis melífera cárnica, de los Balcanes predominan en la Apicultura siendo esto una disminución considerable en la diversidad genética que reduce el potencial de esta especie, para evolucionar en respuesta al cambio de ambiente.

Un estudio realizado en numerosos países el año 2005 revelo que casi todas las colonias de abejas, incluyendo las saludables, son portadoras de virus potencialmente mortales. Pero es el estado nutricional de las colonias lo que determina si estos virus se manifiesten como enfermedades carenciales.

 

PLAGUICIDAS CULPABLE N°1

Existe desinformación y desorientación absoluta entre apicultores, técnicos, profesionales y consumidores, sobre el impacto de los plaguicidas en la vida y supervivencia de las abejas. Los elementos del diagnostico que aparecen en cada país son los mismos: muerte de abejas, desaparición de colmenas enteras en forma inexplicable y una cada vez menor producción. Luego de consultar trabajos de investigación y pruebas de campo realizadas en Europa, se llega a la conclusión que estos productos químicos son los responsables de la desaparición de las colmenas. De allí que se haya restringido su uso en Francia y se hayan retirado del mercado en Alemania. Abundante literatura científica demuestra el daño que causan estos pesticidas.

Los Plaguicidas son los culpables N°1 en la búsqueda de causas de la mortandad masiva de abejas. El problema se expandió a nivel mundial con la aparición de una nueva familia de Insecticidas sistémicos, los Neonicotinoides, químico aplicado al 90% de los cultivos de maíz en EEUU.

Cuando los girasoles florecieron en julio de 1994, la población de abejas de Francia se desmorono repentinamente. Ese invierno murieron 4 veces más abejas que la cifra normal. Fue el primer año que se uso Imidacloprid como insecticida protegiendo la semilla de girasol. El Imidacloprid un Neonicotinoide, uno de los plaguicidas de mayor venta en el mundo con retornos globales de US $860 millones. Es un poderoso Neurotóxico descrito por EPA (Environmental Protection Agency) USA, como “altamente toxico” para abejas.

Un estudio en Inglaterra sobre abejorros (revista Science), donde se administro Neonicotenoide (Thiamethoxam) en dosis bajas a estos insectos, observo que después de seis semanas, las colonias tratadas con pesticidas eran 10%más livianas que las que no tuvieron contacto con el químico; pero lo mas grave fue que las colonias que tuvieron contacto con el pesticida Neonicotinoide perdieron alrededor del 85% de sus reinas.

Luego de una amplia Investigación científica y de la muerte de 1/3 de las abejas de Francia, se suspendió el uso de Imidacloprid como insecticida en protección de semillas de girasol. Los estudios del gobierno Francés encontraron que el Imidacloprid perjudica la capacidad neuronal de las abejas incluso en muy bajas dosis. Otra investigación Italiana muestra que la exposición a Imidacloprid dificulta que las abejas puedan volver a sus colmenas, lo que podría explicar la repentina desaparición de las colonias. Investigaciones posteriores llevaron a Francia a aplicar mayores restricciones a los plaguicidas Imidacloprid y Fipronil, mientras Alemania, luego de perder alrededor de 50% de sus colmenas, suspendió los tratamientos para semillas con Metiocarb y tres Neonicotinoides: Imidacloprid (Gaucho Bayer), Thiamethoxam y Clotianidina (Poncho, Bayer). Un año después el Parlamento Europeo apoyo la retirada de todos los plaguicidas tóxicos para abejas. Pero también muchos plaguicidas no Neonicotinoides están siendo clasificados como tóxicos para las abejas. Un estudio del gobierno del Reino Unido identifico 40 plaguicidas en esta categoría, incluyendo 37 que no son de la familia Neonicotinoides, (OrganofosforadosCarbamatos,Piretroides Synteticos).

Un estudio de EEUU identifico 70 plaguicidas en el polen y en las abejas. Las abejas examinadas tenían al menos un plaguicida, y el polen promediaba 6 plaguicidas con 31 sustancias químicas en una muestra.

Hay coincidencia entre los apicultores que asistieron al Congreso Internacional Plaguicidas o Apicultura en la UBA, que la proporción de perdida de producción es superior al 30%. En este congreso se identificaron algunos plaguicidas dentro de los mas peligrosos para abejas: Endosulfan (ya prohibido), y Neurotoxicos como: Fipronil (Nombre comercial en Chile: Regent, Frenil, Fiprokill), Imidacloprid (Confidor de Bayer), Clorpirifos(Clorpirifos S 480)

Nota: las ventas de Bayer 2007, fueron 5.8 billon Euros

En las Regiones 6ta y 7ma de Chile, debido al explosivo crecimiento de los cultivos transgénicos especialmente maíz para semilla (Temporada 2011-2012 alcanzaron 7.530 ha en la 6ta región y 14.071 ha en la 7ma región), las aplicaciones del herbicida Glifosato, al cual estos cultivos modificados genéticamente son resistentes, también han aumentado exponencialmente, con el consecuente daño al hábitat y a recursos alimenticios para la vida de las abejas y tantos otros polinizadores naturales.

RECOMENDACIÓNES

Las autoridades deben analizar a fondo la problemática y las consecuencias del modelo productivo basado en la deforestación, el monocultivo y la aplicación de insumos sintéticos. Los Monocultivos en general atentan contra la Biodiversidad de la flora, produciendo alto impacto sobre insectos polinizadores, vulnerando la calidad y riqueza de la flora y fauna existente.

Hay una falta de difusión de los beneficios que trae la Polinización, tanto en los aspectos productivos como ambientales, ya sea para la flora espontanea como para cultivos comerciales. Asimismo, reconocer su aporte fundamental al mantenimiento y propagación de la Biodiversidad contribuyendo a la reproducción de las especies vegetales tanto en ecosistemas naturales como productivos.

La importancia de la Apicultura no esta instalada como eje de discusión en la sociedad, lo que las abejas ponen a disposición de los seres humanos nadie lo hace ni reconoce. La Apicultura se debe declarar de interés para el sector agropecuario, dado su gran aporte a la soberanía y seguridad alimentaria, como también a la economía campesina, por la mano de obra que ocupa, por la generación de ingresos. Debe ser considerada una alternativa cultural y socialmente viable para la población campesina.

Las fumigaciones con plaguicidas no dejan ni fauna ni flora- cultivada o silvestre- ponen en peligro de extinción a las especies vulnerables (todas polinizadoras). El control Biológico como alternativa al uso de plaguicidas, se vuelve imposible al estar rodeado por quienes aplican agrotóxicos.

Cambiar métodos de aplicación no trae soluciones, la problemática de fondo seguirá en la medida en que persista el modelo concentrador basado en el monocultivo. Se debe no solamente hablar del costo económico sino también del impacto social. Hay centenares de productores que han tenido que dejar la Apicultura como actividad central o la han abandonado.

Apoyar y exigir el cumplimiento de la ley de bosques para lograr el ordenamiento del territorio y encontrar soluciones ambientales y sociales al problema de los plaguicidas.

Inmediata prohibición de Plaguicidas altamente tóxicos, que ya están Prohibidos en Europa y otros países Latinoamericanos pero en Chile se siguen usando (mas de 40 ingredientes activos) cuyo impacto ha sido certificado en países desarrollados como de alto riesgo. Entre ellos los insecticidas FipronilImidacloprid de los cuales existe abundante literatura científica que fundamenta su retiro del mercado, pues ponen en riesgo la actividad apícola en nuestros países y la salud de la población campesina.

 

Sobre el Principio de Precaución

Si tomamos en cuenta una gran cantidad de pesticidas para los cuales aun la ciudadanía no ha podido “comprobar o demostrar” los daños a la salud y el medio ambiente, se cita el principio de precaución.

“Cuando una actividad representa una amenaza para la salud humana o para el medio ambiente, deben tomarse medidas precautorias aun cuando algunas relaciones de causa y efecto no hayan sido totalmente determinadas de manera científica.”

Declaración de Wingspread sobre el principio precautorio, enero 1998.

Durante años los movimientos de defensa del medio ambiente y de la salud publica han luchado por encontrar formas de proteger la salud y el medio ambiente ante la incertidumbre científica respecto de la relación causa-efecto. En general, ha sido la ciudadanía la que ha debido asumir la tarea de demostrar que una actividad o una sustancia en particular es peligrosa, mientras que aquellos que realizan actividades potencialmente peligrosas, al igual que los productos de estas actividades, son considerados inocentes en tanto no se demuestre lo contrario.

El peso de la comprobación científica ha significado una enorme barrera para la campaña de protección de la salud y el medio ambiente. Las medidas destinadas a prevenir los daños, por lo general, solo se adoptan una vez que se ha establecido de manera significativa la evidencia del daño. A veces ese momento puede ser demasiado tarde.

El Principio precautorio fue reconocido Internacionalmente en la Declaración de Rio, firmada en 1992 durante la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Medio Ambiente y Desarrollo, llamada también agenda 21. Señala:

“Para proteger el medio ambiente, los Estados, de acuerdo a sus capacidades, aplicaran en toda su extensión el enfoque precautorio. En donde existan amenazas de daños graves o irreversibles no se usara la falta de certeza científica total como razón para posponer la adopción de medidas costo-efectivas para prevenir el deterioro medio ambiental”.

 

Alfredo Vera Nunez
Ing. Agrónomo. Master Agricultura Orgánica
Universidad de Kassel, Alemania
Fuente: www.portalohiggins.cl

 

Principales Fuentes

  • Reseña del libr[i]o “A world without bees” de Alison Benjamin y Brian McCallum. Guardian books, London, 1 July 2008, 298 pp, ISBN 978-0-85265-092-9. www.aworldwithoutbees.com
  • Seminario Internacional, Plaguicidas o Apicultura, Enlace N°82; Octubre 2008; ISSN 0718-3569
  • A Common Pesticide Decreases Foraging Success and Survival in Honey Bees. Rev.Sciencexpress. disponible en: http://www.debijenwij.nl/pdf/bijen/Science2012-03-29_EffectNeonicotinoidenInHetVeld_Henry-et-al.pdf
  • Guía Ciudadana para la Aplicación del Principio de Precaución. Serie Educación Ambiental Ciudadana- Cartilla N°2. Red de Acción en Plaguicidas y sus Alternativas para América Latina (RAP-AL).
  • RAP-AL Chile c/cifras SAG 2011/2012